MUNDO TI

Aunque el futuro sigue siendo impredecible, es innegable que todos los negocios se enfrentan ahora a un incremento del rendimiento necesario para seguir en la batalla. 24 x 7 es ya un estándar en casi cualquier sector y para ello es necesario que las tecnologías nos conduzcan a una plataforma segura, móvil y confiable.

En todas las sociedades informáticas de hoy en día, la recuperación siempre será un concepto que vendrá previo a la continuidad, y cuando de negocios se trata, esta continuidad parte de la idea de siempre desear lo mejor y planear para lo peor.

Tras esta reflexión y dado el crecimiento de las TI y la concepción de resguardo de datos como un punto crítico de las organizaciones, la necesidad de un plan de recuperación de desastres (DRP) a nivel informático se ha convertido en parte de las necesidades básicas de cualquier compañía, independientemente de su tamaño, sector al que pertenece o zona geográfica en la que se encuentre. Los desastres pueden clasificarse en dos grandes categorías: naturales (inundaciones, huracanes, tornados o terremotos) y provocados por el hombre (derrames de materiales peligrosos, falta de infraestructura, ataques informá- ticos, terrorismo y errores), los cuales, independientemente de su génesis, han representado importantes pérdidas económicas a través de la historia.

Cabe recordar que en el año 2000, el virus LoveLetter infectó a millones de usuarios vía email, chats y carpetas compartidas. El gusano eliminaba archivos, modificaba la página de inicio de los usuarios y el registro de Windows.

Cuando el usuario abría el archivo, el virus infectaba su ordenador y se auto enviaba a todos los contactos de la libreta de direcciones, lo que representó 8,750 millones de dólares en pérdidas de información y en el restablecimiento de millones de ordenadores infectados. Sin bien con la creciente importancia del resguardo de la información los antivirus y soluciones para evitar la entrada de agentes extraños a la infraestructura de TI, se han vuelto más sofisticados y eficientes.

Organizaciones y pérdidas por dejar de operar una hora Por Juan Carlos Rosas, director de Tecnologías de Información en Atalait Continuity Services.

Todas las empresas operan constantemente amenazadas por diversos factores de los cuales muchas veces no son conscientes o no le dan la importancia necesaria. De acuerdo con Atalait Continuity Services hoy en día se estima que la interrupción de la operación genera pérdidas superiores a la producción en ese mismo periodo de tiempo; cuya recuperación financiera puede llegar a ser de hasta meses.

Por ejemplo una empresa del sector financiero cae en contingencia por más de 3 días sin restablecer su operación crítica, es muy probable que salga del mercado en los siguientes 6 meses tras su interrupción.

Cualquier compañía puede ver interrumpida su operación por algún incidente disruptivo, su magnitud puede representar un serio impedimento no solo para la continuidad de un negocio o pérdidas económicas, sino que también se traduce en pérdidas de reputación, posicionamiento y clientes.

De acuerdo con la firma de análisis Gartner se estima que solamente 35% de las peque – ñas y medianas empresas tienen implantado un plan de recuperación de desastres completo, al respecto dicha empresa también destaca que actualmente las normativas sobre recuperación de desastres permitirán únicamente cortos periodos de pérdida de datos o información debidos a una interrupción de funcionamiento.

Por lo tanto, ya no es suficiente hacer copias de seguridad en cinta diariamente. Para evitar pérdidas económicas y de imagen tanto las los corporativos como las Pymes tienen que estar un paso adelante de las expectativas del cliente y la competencia, en la actualidad las empresas deben asegurar la continuidad de su negocio, es decir, estar siempre disponible para las demandas cada vez más exigentes de los clientes.

AT Knowledge de Atalait, a través de sus consultores permite atender de una manera clara y eficaz cómo analizar, di – señar, implementar y probar su Gestión de continuidad de negocio (BCM) me – diante las mejores prácticas de la indus – tria basadas en el estándar internacio – nal ISO22301:2012 del BSI. Mediante un Análisis de los riesgos que pueden inte – rrumpir las operaciones críticas de su negocio; y el Análisis de impacto al ne – gocio se puede cuantificar la afectación y priorizar las funciones críticas, identifi – cando y optimizando los requerimientos mínimos necesarios para continuar con la operación en un sitio alterno.

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